Fecha: 13 de octubre del 2004
Durante las fiestas de Pilar se disparan los gastos. ¿Qué se puede hacer para que el bolsillo no se resienta?
Lo recomendable es prever acontecimientos de este tipo con tiempo para ahorrar un poco de dinero. S no se ha hecho esto, mi es que se controlen los caprichos y los gastos innecesarios, ya que se puede disfrutar de unas buenas fiestas sin quedarse en números rojos.
Estos días aumentan también los timos y las estafas. ¿Saben los ciudadanos cómo deben actuar ante esta situación?
La gente cada vez tiene conocimiento mayor sobre sus derechos como consumidor y sabe también que existen asociaciones a las que puede recurrir. Nosotros estamos para ayudarles y actuar si no logran resolver sus problemas.
¿Suelen solucionarse esos problemas?
En el caso de reclamaciones a comercios, si. Antes, conseguir que te hicieran caso era una epopeya, pero ahora las tiendas y demás establecimientos tienen muy en cuenta la satisfacción del cliente y responden a sus quejas.
Y en el caso de los timos…
Eso es más complicado, pero no se pierde nada por denunciar.
Los aragoneses, ¿somos buenos administradores o gastamos más dé lo que tenemos?
Como todos los españoles somos consumistas, pero el aragonés es austero por naturaleza y gasta su dinero con medida.
¿Sabemos apretarnos el cinturón cuando es necesario?
Tal y como está la economía no nos queda más remedio. Puedes cometer excesos un mes, pero sabes que al siguiente vas a tener que administrarte y hacer cuentas.
Defina a un consumidor responsable.
Aquel ciudadano que antes de adquirir un producto piensa si realmente lo necesita, no se deja llevar por las compras impulsivas y sabe administrarse para poder darse un gusto de vez en cuando.
¿Quién acude más a las asociaciones de usuarios?
Hace unos años casi siempre venían mujeres, pero las cifras han dado un vuelco, y ahora, los hombres son los que más reclaman.
¿Nos quejamos mucho?
Sí, solemos recibir más de 2.000 reclamaciones al año. Sin embargo, a pesar de lo que se cree, quejarse es bueno, porque fuerza a dictar leyes y ayuda a mejorarlas cosas que no funcionan bien.
¡Cuáles son las reclamaciones más frecuentes?
la telefonía es el campo que más problemas ocasiona. Casi todos los días nos llega alguna reclamación de teléfonos móviles y fijos, bien sea porque un cliente no puede dar de baja su línea o por que la compañía no le ha avisado del fin de alguna promoción y le cobra las llamadas a un precio superior al establecido.
Tratarán también los timos telefónicos de los conocidos números 806…
Sí, es un tema que nos preocupa. Mucha viene porque le han llamado diciéndole, que tiene un paquete y que debe llamar a un número que comienza por 806. Cuando lo hace, le tienen media hora al aparato y, en lugar del paquete, la que recibes es una factura de 90 euros por esa llamada.
¿Cómo podemos evitar estos engaños convertirnos en consumidores responsables?
Uno de nuestros campos de batalla son los niños. Ellos son los consumidores del futuro y necesitan educación en este área. Para ello realizamos campañas divulgativas en los colegios.
¿Entienden los niños qué es eso del consumo responsable?
La respuesta de los chavales a nuestra campaña es sorprendente. No sólo entienden su significado, sino que participan el ellas y aportan experiencias que han vivido.
Por ejemplo...
Cuentan todos los casos que han visto en su familia, desde lo que les pasó un día con su madre en tienda de caramelos hasta el caso de su abuelo que se compró una radio que no funcionaba.
Su preocupación por el control del gasto, ¿le ha influido a la hora de educar a sus cuatro hijos?
Por supuesto. Desde pequeños les he enseñado a saber cuándo era necesario gastar y cuando no, a comparar precios y, sobre todo, a reclamar si tenían algún problema.
Después de esto, ni a ellos ni a usted les darán gato por liebre.
Afortunadamente, hemos aprendido a ser buenos compradores y a estar alerta de los fraudes.
EL RETRATO
Esta zaragozana madre de cuatro hijos es la nueva presidenta del Consejo Aragonés de
Consumidores y Usuarios, un cargo que desempeña de manera altruista.
Por Patricia Ciria.